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El PADRE CHELINO

                                   Transcripción : Carmen Muñoz, Analista Documental.

PADRE CHELINO

…Y aquél pueblo  -Satevó-  que con tanta solicitud fundaron los jesuitas, sesenta y nueve años antes que la Capital del Estado , quedó sorprendido, con la sangre hecha hielo, al escuchar el grito desgarrador de la chiquillería: ¡EL PADRE CHELINO SE CAYÓ EN LA CALERA…¡EL PADRE CHELINO ESTA MUERTO…!  El dolor, inesperada, pero totalmente, se apoderó de aquel rincón chihuahuense que supo de los afanes de su fundador-1640- el padre José Pascual, que le puso el nombre de San Francisco Javier de Satevó, para perpetuar en estas tierras, el nombre del misionero inolvidable, el español portentoso que tan cerca estuvo del afecto de San Ignacio de Loyola…

De aquel horno que sirvió de primero mortaja al Padre Chelino, salió éste, todavía con vida.

Tal vez quizo Nuestro Señor -misterios impenetrables- que tuviera tiempo para sonreír satisfecho por haber encontrado la Eterna Enlutada, cumpliendo con El, puesto que  su pensamiento todo, estaba puesto en la edificación de una Casa Decorosa en que pudieran los hijo de Satevó , a todas horas, elevar sus plegarías…  

Fue un día de amargura para todos. Se vieron escenas en que quedó reflejado con meridiana claridad, el amor para el padre Chelino, de parte de aquella feligresía que no llegaba a entender, como un sacerdote tan bueno, tan lleno de virtudes, en la plenitud  de su vida -tenía cuarenta y cuatro años-, pudo encontrar una muerte tan espantosa.

¡Cosas de humanos, que por estar tan pegados a lo material, no recordamos que los mártires, son los que tienen prioridad para entrar al Reino del Señor…!                        

El Presbítero Don Marcelino Frías, nació en el año de 1902, el día seis de abril, en el pueblecito de Tutuaca, que fuera fundado, en 1676, por los misioneros jesuitas, Tomás de Guadalajara y José Tardá,” Primitivamente  fue una hacienda llamada  Santa Bárbara de Tutuaca…”

(Del Padre de Guadalajara, famoso por su sabiduría, nos dice el Diccionario de Porrúa:

“Siendo bachiller teólogo, entró a la Compañía de Jesús en Tepotzotlán. Fue fundador de las misiones de la Tarahumara Alta y apóstol de los tarahumaras y tepehuanes, de cuyas lenguas compuso un Arte, que se imprimió en 1685”)

Fueron los padres de nuestro biografiado Don Francisco Frías, y Doña Esther Prieto.

Agricultor por vocación y por herencia, Don Francisco llevó una vida sin complicaciones. Buen campesino. ”hermano dulce del viento, luchador de la lluvia, sembrador del pan diario de todos los hombres”-cuidaba con desmedido cariño los surcos en  que había depositado, casi  litúrgicamente la semilla de la que esperaba el milagro -que siempre aparecía y seguirá apareciendo en todas las latitudes- de darse cien por uno. En las tardes, daba gracias a Dios por la esperanza que había puesto en sus pensamientos.

Doña Esther era digna esposa de aquel hombre recio y honrado.

Su vida de cristiana  cumplida, de mujer fuerte, era un ejemplo limpio y sereno, donde podían mirarse, para tomar ejemplo todos sus hijos.

El espíritu del Padre Chelino , brevó en aquellos manantiales. Se nutrió en aquel ambiente.

“Inició sus estudios en el Seminario conciliar de Chihuahua, pasando después al Colegio Panamericano de Roma, donde después de cuatro años de estudios  se graduó en Doctor de Filosofía, habiéndose efectuado la ceremonia de su ordenación, en la Catedral de Chihuahua, en el año de 1929…”

Desde que fué consagrado, dedico su vida interrumpidamente, a hacer un bien. Ardía en deseos de llevar la palabra de Cristo a las mas apartadas regiones de nuestra vastísima geografía Estatal.

FUENTE: ICHICULT/Archivos Históricos/El Padre Chelino, Por Alfonso Escárcega/Biografías/N125144/Edición:1968/Colección Francisco R. Almada

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Las calles de la ciudad…

LA HISTORIA DE CHIHUAHUA

En la nueva nomenclatura de la ciudad

Chihuahua, Chihuahua Providence, Mexico

Del ensanche extraordinario que ha tenido la ciudad de Chihuahua en los últimos diez años, formándose multitud de calles y avenidas en las nuevas barriadas de esta capital, resultó que gran número de vías públicas de reciente formación, carecían de nomenclatura. El H. Ayuntamiento para subsanar tan grave inconveniente procedió a designar la nomenclatura de las novísimas arterias del trafico y escogió para ello, en la gran mayoría de los casos, los nombres de distinguidos chihuahuenses, hacia quienes está obligada la gratitud de sus conciudadanos, por los servicios que prestaron al Estado.

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A continuación damos a conocer la parte conducente de la iniciativa aprobada por la Asamblea Municipal y con objeto de que se palpe la justificación y patriotismo con que se ha obrado al escoger los nombres de las nuevas calles, damos hoy á la publicidad algunos datos acerca de algunas de las personas cuyos nombres figuran en la nueva nomenclatura. Muchas de esas personas están casi olvidadas hoy y creemos de justicia que se recuerden los hechos en que figuraron y los servicios que prestaron al Estado haciéndolos acreedores á la distinción que hoy les confiere el Ayuntamiento de esta capital:

“Careciendo varias calles de la nueva urbanización de los nombres indispensables tanto para comodidad de los habitantes como para poder localizar en un momento cualesquiera los lotes que sean denunciados, he llevado a cabo y me permito someter a vuestra aprobación, previa dispensa de tramites la siguiente nomenclatura:

Secciones B, C, F, G, H, I, J. Estas secciones constan de quince calles que se extienden aproximadamente de Sur a Norte, las cuales llevaran los nombres siguientes y en el orden que se mencionan; advirtiendo que la primera de ellas es la más céntrica:

Coronel Joaquín Terrazas. Teniente Coronel Juan José Méndez. Carlos Fuero. Lic. José Ignacio Urquidi. Lic. Antonio Ochoa. Mariano Samaniego. Coronel José Joaquín Calvo. Comandante Antonio Ponce de León. Dr. José Tamborrel. Dr. Eduardo Urueta. Cayetano Justiniani. Juan N. Zubirán. Melchor Guaspe. Pablo Meoqui. Teporaca.

Sección D. Calles que corren de S.E. á N.O. Dr.

Roque Jacinto Morón Esteban Benítez. Lic. Berardo Revilla. José Del Rayo Sánchez Álvarez. Laureano Castañeda.

Calles que corren de Sur á Norte.

15 de Septiembre. 5 de Febrero. 5 de Mayo. 2 de Abril. 14 de Julio. 12 de Octubre. Llanura del Santo Niño. Pedro García Conde. José Eligio Muñoz. José Ma. Mari. José Escudero. José de la Luz Corral. La Corregidora (Doña Josefa Ortiz de Domínguez.) Sor Juana Inés de la Cruz. Vicente Riva Palacio. Ignacio Manuel Altamirano. Carlos María Bustamante. Bartolomé Medina. José Alzate. José Ma. Anero Florencio M. del Castillo.

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–Coronel Joaquin Terrazas, nacido en la ciudad de Chihuahua el 16 de Abril de 1829 falleció en la misma el 8 de Octubre de 1901. Dedicó más de treinta años de su vida á la guerra con los bárbaros que eran el azote del Estado. Con sueldos insignificantes y que era cosa común que no recibiera completos sino en raras temporadas, acudía siempre a la defensa de sus conciudadanos y recorría los desiertos con escasos elementos persiguiendo sin tregua al indomable piel roja. Se cubrió de gloria en Tres Castillos, el 14 de Octubre de 1880, exterminando a la última gran gavilla de apaches que merodeaba en el Estado. Por decreto del Congreso y á iniciativa del Sr. Gobernador Creel se ordenó que se erigiera un monumento para honrar su memoria, el cual se descubrirá durante las fiestas del Centenario, en el cruce Avenidas Zarco y Cuauhtémoc donde está ubicado.

— Teniente Coronel Juan José Méndez, nativo de Cusihuiriáchi, pero avecindado desde su niñez en C. Guerrero. El Teniente Coronel Méndez prestó sus servicios al Estado durante las guerras de Reforma, de la Intervención y del Imperio, perteneció á aquella falange de valerosos rifleros del Cantón Guerrero de quienes el gran Coronado decía en sus partes oficiales que cada uno de ellos merecía ser un brigadier. A sus tropas pertenecían los 86 hombres que en el arroyo del Mortero destrozaron a 600 reaccionarios que salieron de esta plaza, durante la ocupación de ella por los imperialistas, y como coronamiento de su carrera pereció gloriosamente en el pueblo de los Álamos, cerca de Cerro Prieto, defendiendo las libertades del Estado, contra la tropa imperialista que lo sitió en una de las casas de aquel lugar, dentro de la cual prefirió morir antes que rendirse a los soldados imperiales.

–Teniente Coronel José Ignacio Urquidi, primer Gobernador del Estado, al separarse el territorio de Chihuahua del de Durango con el cual formaba una sola entidad.

Lic. Antonio Ochoa, Gobernador de Chihuahua de 1857 a 1860; promulgó en el Estado la Carta Fundamental del 57.

Dr. Don Mariano Samaniego, Gobernador del Estado en 1872. Hombre de gran prestigio en el antes Cantón Bravos, hoy Distrito; prestó todo su apoyo y ayuda al presidente Juárez durante su estancia en Paso del Norte, último lugar de refugio del benemérito de América durante la intervención francesa.

–General José Joaquín Calvo, cubano de origen, militó en el ejército nacional por largos años. Gobernó el estado con aplauso general en varias ocasiones por los años de 1833 á 1836 y sofoco la gran sublevación de apaches e invasión de comanches en 1834. Para honrarlo al mineral de Guadalupe Y Calvo se le dio su apellido que aún conserva.

Fuente:
J.M. PONCE DE LEÓN.
ALBUM DEL CENTENARIO CHIHUAHUA 1910

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Juan Prieto Quemper

Transcripción: Carmen Muñoz

Analista documental/ICHICULT

Honda consternación a causado entre la sociedad chihuahuense el sensible fallecimiento del distinguido profesionista señor Licenciado D. Juan Prieto Quember, ocurrido ayer a las 9:30 horas en el Sanatorio Privado.

Era originario de Hidalgo del Parral. Chih., haciendo hecho sus estudios primarios en aquella ciudad, más tarde ingreso a la Facultad de Derecho de la Metrópoli, donde se graduó como doctor. Por un tiempo ocupó varios puestos públicos, en los que siempre se distinguió por su honestidad, también desempeño cargos en el Servicio Diplomático y al morir contaba con 71 años de edad.
En los momentos de ocurrir el deceso estuvieron a su lado, su atribulada esposa, la señora María Olivares, sus hijos, las señoras María Luisa Prieto de Navarro, Amelia Prieto de Escobar, señor ingeniero Juan Prieto Olivares, y señora Adela y Teresa Prieto Olivares, hijos políticos, señores Rubén y Jesús Navarro, Abelardo Escobar y señora Martha Carmela Ortiz de Prieto. Además, el licenciado deja a sus hermanos, señor Salvador Prieto Quember, señora Concepción Prieto de Reygadas, Amada Prieto de Molinar, que residen en la Capital de la República, y la señora Elena Prieto de Auza, radicada en Ciudad Juárez y hermanos políticos, Don Pedro J.Molinar y señora Eva de Zayac de Prieto.
Las honras fúnebres se efectuarán, hoy a las 7 horas en la casa mortuoria consistiendo en solemne Misa de Réquiem, en que oficiará el reverendo Padre Manuel Sánchez Aldana S.J

Fuente:
ICHICULT/Hemeroteca Histórica/Tribuna/Chihuahua, 9 de enero de 1949

LA HUELGA DE PINOS ALTOS
CHIHUAHUA

Por: Carlos Méndez Villa

Archivos y Colecciones Especiales/ICHICULT

Tuvo lugar en la Sierra de Chihuahua, el día 21 de enero de 1883, organizada por un grupo de mineros norteños; siendo un movimiento obrero muy significativo, porque se anticipo tres años a la masacre que hicieron las empresas demandadas contra los mártires del primero de mayo de 1886, en la Ciudad de Chicago Illinois. E.E.U.U. de A. Quebrantada la Ley Trías que prohibía a los empresarios pagar sueldos y salarios con tarjetas, vales o mercancías.
Las causas que motivaron este movimiento de huelga, al que en aquella época se le dio el calificativo de motín, fueron el disgusto que causó a los obreros el cambio de sistema de raya de semanal que era a quincenal y el establecimiento de los pagos mitad en dinero y mitad en mercancías de la tienda de raya de la misma compañía, en lugar de pagar todo con efectivo como se venía haciendo con anterioridad. Por último, el descontento de los trabajadores en contra de dos empleados principales que eran verdaderos capataces.
La huelga estalló el domingo 21 de enero de 1883; pero desde la tarde anterior se notó gran efervescencia entre los trabajadores y la gente del pueblo, al ejecutarse la raya con las modificaciones expresadas. El 20 por la noche se verificó un baile en un salón situado en los altos de la tienda de raya el que se prolongó hasta la mañana del día siguiente, horas en que principiaba el desorden de los obreros que exigían justicia.
Los organizadores del baile habían puesto guardias armados en las puertas de entrada, con la consigna de impedir que penetraran elementos obreros. Tuvo lugar una disputa entre éstos y los guardianes y, al pretender entrar algunos trabajadores, se mataron simultáneamente al dispararse sus armas un guardia llamado Manuel Anchondo y un obrero de nombre Jesús Montiel.
A las ocho de la mañana del día 21 se notaba gran alboroto entre las partes en pugna esto es, los obreros inconformes y los empleados adictos a la Compañía. Viendo que el desorden aumentaba, el Juez Local Señor José Miguel Robredo armó doce hombres para contener a los obreros amotinados y tratar de someterlos, pero a penas salieron a la calle fueron desarmados por éstos.
Con estas armas y otras que poseían los obreros principiaron a tirotearse con los empleados y defensores de la Compañía minera, fuego que ya nutrido o aislado se prolongo como dos horas. Los trabajadores lograron posesionarse de la tienda de raya después de haber roto las puertas; pero no tomaron nada, ni destruyeron lo que allí había.
Buscaron con empeño a los capataces a quienes odiaban y cuyas vejaciones y malos tratos habían contribuido a desbordar el descontento, sin que los hubieran localizado. Contándose entre los primeros Esteban Herrera y entre los segundos Don Celso Revilla.
A las doce del día habían cesado completamente los disparos, pero el desorden seguía y la autoridad local había desaparecido. El jefe de la negociación, Mr. John Buchan Hepbun, salió a uno de los balcones de la planta alta del edificio conocido por “El Hotel”, en donde se encontraban reconcentrados los empleados adictos a la empresa, nacionales y extranjeros, con objeto de hablar a los obreros y buscar la manera de calmar los ánimos excitados. En esos momentos sonó un disparo de entre la multitud y Mr. Buchan cayó herido de un balazo en la cabeza, falleciendo horas después. La situación quedo en manos de los obreros, sin que hubieran ejercido actos de violencia.
En las primeras horas del día 23 llegó al Mineral de Pinos Altos el Presidente Municipal de Ocampo, Don Carlos Conant, con una sección de hombres armados, a sofocar el movimiento. Los obreros no opusieron ninguna resistencia a la empresa para que aceptase sus demandas en materia de trabajo. Conant declaró aquel Mineral en estado de sitio proclamando la ley marcial; ordenó que todos los obreros entregaran sus armas y procedió a instalar un Consejo de Guerra sumario para juzgar a los huelguistas. Este se integró por él como presidente, el Juez de Paz Miguel Gaytán en defecto del anterior y Miguel Chávez, empleado de la Compañía Minera. Ese mismo día fueron sentenciados a muerte y fusilados en el Barrio de las Lajas los jefes de aquel movimiento de huelga, llamados Blas Venegas, Cruz Baca, Ramón Mena, Juan Valenzuela y Francisco Campos, bajo los cargos de asesinato, lesiones, sedición, daño en propiedad ajena y conato de incendio.

Poco después fueron sentenciados a igual pena otras doce personas, pero no se les fusiló porque, cuando se encontraban en capilla, arribó a Pinos Altos Francisco Armenta con una sección armada procedente de Uruáchic y se opuso a las resoluciones del consejo de guerra. Más tarde llegó el jefe político del cantón de Rayón, Ramón Campos, quien apoyó la conducta de Armenta, y los doce encapillados se salvaron de morir bajo el fuego del pelotón de ejecución. Sin embargo, en su informe al Gobierno del Estado Campos se hizo solidario de los actos realizados por Conant.
Una vez serenada la situación con la presencia del Jefe Político y hecha la consignación de los acontecimientos al juzgado 2do. de Primera Instancia, la empresa reanudó sus trabajos, sin que los obreros hubieran obtenido la satisfacción de sus demandas y tuvieron que volver a sus ocupaciones ordinarias en la forma en que se encontraban antes del movimiento de huelga, mientras sesenta de sus compañeros quedaron detenidos y consignados a la autoridad judicial.
El Gobierno del Estado aprobó los actos ejecutados por Conant en Pinos Altos, considerando un acto de justicia los fusilamientos acordados por el Consejo de Guerra y previa la posibilidad de que el Gobierno de Su Majestad Británica hiciera reclamaciones al nuestro por la muerte de Mr. Buchan Hepbun, de quien se dijo entonces que estaba emparentado con la Reina Victoria. También el Periódico Oficial se encargó de hacer la apología de los actos de Conant y los suyos.
Muy pocos días después de de estos acontecimientos llegó a Pinos Altos un destacamento del 11° Batallón de Infantería bajo el mando de un Oficial, y permaneció allí varias semanas, hasta que se consideraron serenados los ánimos. Cuando esta fracción regresó a la Ciudad de Chihuahua, en donde tenía su matriz el expresado cuerpo, se trajeron a todos los prisioneros y estuvieron trabajando forzados en la construcción del Palacio de Gobierno del Estado. Algunos lograron fugarse, otros obtuvieron su libertad bajo fianza y el proceso tardó más de seis años para fallarse.
Con la intervención anteriormente descrita de las autoridades inferiores y el apoyo del Gobierno del Estado, fue seguro el fracaso de las pretensiones de los huelguistas.
Refieren personas de aquella región del Estado que Mr. Buchan Hepbun, pertenecía a una aristocrática familia inglesa, y que habiéndose enamorado de una corista, la siguió por Francia y España dilapidando una cantidad regular de libras esterlinas. Su familia, en castigo de este desvío, lo mandó al Mineral de Pinos Altos a trabajar en la negociación minera que era propiedad de una Compañía Británica de la que su hermano Archibaldo era principal accionista.
Mr. Buchan Hepbun tenia tan arraigada la tradición y las costumbres rancias de la aristocracia de su país, que no permitía que le gente de clase humilde del pueblo le dirigiera la palabra directamente por razón de negocios. Debía hacerlo por conducto de su secretario privado o de alguno de los empleados inmediatos, porque no le era dable hablar con plebeyos. No es remoto que esta conducta altanera haya contribuido a fomentar el descontento entre los obreros de Pinos Altos.
El Periódico Oficial en su edición del 10 de marzo de 1883 menciona lo siguiente: Inculpaciones Gratuitas.- en el periódico “El Progresista” que se publica en Paso del Norte con fecha del 2 de marzo del presente, refiriéndose al “Correo del Lunes” semanario de la Capital de la República: impugna con verdad las calumnias que el expresado colega del lunes asienta, con el encabezado de “Malos síntomas”. Para que el Estado juzgue de los conceptos ofensivos notoriamente falsos de que es blanco, sin la menor razón, el personal del Ejecutivo, se copian en seguida las mentiras que en el expresado semanario de México se han publicado, y la contestación del Progresista.
MALOS SINTOMAS.- Con motivo de la protección que el gobierno de Chihuahua imparte á los yankees, se notan síntomas de descontento en algunos pueblos del Estado pues muchos mexicanos han sido despojados de las minas que tenían alquiladas, simplemente porque el Gobernador desea captarse las simpatías de los primos. “Con ese motivo ha habido multitud de riñas entre mexicanos y yankees, riñas que han tenido funestos resultados, pues de una y otra parte se registran desgracias. “Marchamos a la anexión a pasos agigantados”.
El gobierno responde lo siguiente: “El colega carece absolutamente de razón al juzgar de esta manera al Gobierno de Chihuahua. Quizá los gobiernos fronterizos sean los que menos se presten a contemplaciones con nuestros vecinos precisamente por que estando en más directo contacto con ellos, pueden apreciar mejor sus tendencias. El Gobierno de Chihuahua no ha despojado ni permitido que se despoje a nadie de su propiedad minera, mucho menos a favor de norteamericanos. Si últimamente hubo un disturbio en Pinos Altos, ni éste tuvo lugar por propiedad minera ú otra, ni se puede hacer responsable á ningún gobierno de que haya gente perversa entre sus gobernados. “esperamos que el colega no se seguirá haciendo el eco de los malos informes que recibe, y que antes de emitir su juicio, pese con entera imparcialidad y justicia lo que se le diga, quizá por personas no afectas al Gobierno,”
Los mencionados Blas Venegas, Cruz Baca, Ramón Mena, Juan Valenzuela y Francisco Campos fueron las primeras victimas del movimiento obrero en nuestra patria, dignos de que se perpetué su memoria no sólo porque cayeron en primer lugar, sino porque antecedieron tres años a los huelguistas de Chicago.

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Pinos Altos 1

Fuentes:
Benjamín Herrera Vargas (ah Chihuahua Cuna y Chispa de la Revolución Mexicana)
Francisco R. Almada,  Las Víctimas de Pinos Altos (boletín de la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos #7. Vol. VI )

Periódico Oficial Chihuahua 10 de marzo de 1883
Documentos Originales Compañía Minera de Pinos Altos posteriores a la citada Huelga
Archivos Históricos ICHICULT

VI CONGRESO NACIONAL

DE

HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA

NOVIEMBRE DE 1975

Don Abraham González, Patriarca y Estadista de la Revolución

Por: Pedro Gómez Ornelas

Transcripción: Carlos Mendez Villa

Archivo Histórico/ICHICULT

Hablemos, con emoción de chihuahuenses, de dos héroes nacionales, unidos por la Revolución, la historia y la inmortalidad.

De dos norteños esclarecidos: Francisco I Madero, de Parras, Coahuila y Abraham González, de Ciudad Guerrero, Chih. Los dos murieron sin claudicar, defendiendo digna y valerosamente, hasta el último aliento de la vida, ante la traición porfirista y huertista, las mejores causas de México. Entre los méritos sobresalientes de Madero figura el hecho de que, perteneciendo a familias acomodadas con inmenso valor le puso el cascabel al temible gato porfiriano reavivando en el pueblo el fuego de la dignidad y del civismo. Y el que es el primero en tiempo y por la magnitud de su obra, es primero en derecho.

Otros revolucionarios le superaron posteriormente; pero fue él con los precursores, quien movilizó al pueblo y les abrió el camino del porvenir.

Francisco I. Madero

Madero es el Apóstol que sacrifica la riqueza personal y de familia y la vida en aras de la Revolución, limpia generosamente, para dar a México un régimen democrático y de justicia social.

Madero puso sus diáfanas ideas liberales al servicio de la emancipación de México. Los científicos convirtieron la avanzada Filosofía Positiva de Augusto Comte., en pedestal y baluarte de sus nefastos intereses y privilegios de clase.

Don Abraham González es el revolucionario de verdad inmerso en el dolor inenarrable en el drama colosal de los campesinos, de los obreros y de la clase media del país.

Su actitud patriarcal, resuelta y serena, su palabra incendiaria y su acción telúrica, son las del organizador revolucionario insuperable.

Fue conocedor como nadie de los hombres del norte y sobre todo de los de Chihuahua y Durango. En consecuencia formó con mano maestra los mejores cuadros de la Revolución.

Un ejemplo contundente: sólo Don Abraham González fue capaz de conocer, estimar a la lucha revolucionaria a un humilde, ferozmente perseguido como Pancho Villa, que encabezando al pueblo, campesino, contribuyó decisivamente, con su genio militar, a la derrota del porfirismo y del huertismo, al impulso de la auténtica revolución popular y sus reformas sociales.

Y, en hazaña impar, que traspasa los limites de la historia y entra al campo de la epopeya homérica y de la leyenda universal, con un puñado de revolucionarios chihuahuenses, discípulos de Don Abraham González, y de Don Francisco I Madero.

Y los eternamente olvidados: los miles y miles de campesinos chihuahuenses, héroes anónimos de la Revolución, que ofrendaron su sangre y su vida por un México mejor. Mas los rasgos sobresalientes de Don Abraham no son únicamente los de organizador, sino, como lo demostró posteriormente, los de Estadista, que en su carácter de Gobernador, con profundo conocimiento de las demandas populares y visión del porvenir, principió, con mano férrea, a convertir en conquistas los postulados de la Revolución.

Recordemos brevemente algunos rasgos de Don Abraham González, Estadista de la Revolución.

Después de los tratados de Ciudad Juárez, que dieron a la Revolución una victoria de Transacción, muy relativa, Don Abraham fue nombrado, por la Legislatura Local, Gobernador Interino del Estado, en substitución del Coronel Miguel Ahumada. Don Abraham tomó posesión de su cargo el día 1°. De junio de 1911 e inició vigorosamente su administración, con una serie de medidas de beneficio ciudadano y popular, entre las que destacan:

La creación del arbitraje obligatorio para dirimir y resolver los conflictos entre el capital y el trabajo. El deseaba fervientemente el restablecimiento de la paz social; el incremento de la producción y la multiplicación de las fuentes de trabajo.

En consecuencia, procuraba evitar las huelgas y los abusos patronales. Las empresas industriales fueron prevenidas de que perderían sus concesiones si no aceptaban dicho arbitraje.

Suprimió las Jefaturas Políticas de los Distritos y estableció el Municipio Libre, previa la reforma constitucional correspondiente.

Creó varios Municipios y Secciones Municipales, a fin de darles autoridad y autonomía, para que se defendieran de la hegemonía feudal de las compañías extranjeras que operaban en sus territorios.

Reprimió los juegos de azar en Nombre de Dios, Chih., Cd. Juárez, Chih., y en todo el territorio del Estado. Suspendió los denuncios de terrenos municipales para cederlos a elementos del “proletariado”. Aumentó los sueldos de los funcionarios de los Tres Poderes Locales para que pudieran vivir con decoro.

Naturalmente que los sectores afectados con esta política de beneficio popular lo atacaron en forma implacable y malvada.

Máxime cuando también estableció un impuesto predial equitativo y proporcionado a las grandes propiedades rústicas, que pagaban cuotas insignificantes.

Después fue electo Gobernador para el cuatrienio constitucional de 1911 a 1915, otorgó la protesta de ley el 4 de octubre del primer año antes citado, y el 31 del mismo mes hubo de solicitar licencia ante la invitación personal que le hizo el Presidente, Don Francisco I. Madero, para su toma de posesión como titular del Ejecutivo de la Unión.

Madero apreciaba en todo su valor a Don Abraham y le tenía plena confianza, por lo tanto no se limitó a invitarlo a la toma de posesión, sino que lo nombró Secretario de Gobernación, alto puesto del que se hizo cargo, no sin resistencia de su parte, el día seis de noviembre siguiente.

Sus enemigos aprovecharon su ausencia para organizar y llevar al cabo rebeliones en varias partes de la Entidad. Don Abraham hubo de regresar al Estado y entró en funciones como Gobernador el 13 de febrero de 1912, dando por terminada la licencia solicitada.

Asimismo renunció a la Secretaria de Gobernación, lo que le fue aceptado con sincera pena de parte del Presidente Madero y de algunos miembros de su Gabinete. Desde luego organizó la represión de los movimientos rebeldes. Luego se aplicó, ejemplarmente, a resolver el problema agrario y el educativo, así como a procurar auxilio y justicia para las viudas y demás familiares de los caídos en la Revolución.

Su iniciativa fue enviada a la Legislatura , que le dio la categoría de Decreto y autorizaba al Ejecutivo para que, con la garantía subsidiaria de la federación, contratara un empréstito de seis millones de pesos, cuyo destino sería el siguiente: dos millones de pesos para la compra y expropiación de terrenos, dos millones y medio de pesos para pequeñas obras de irrigación, un millón para la fundación de un Banco Agrícola y medio millón para la adquisición de edificios y la construcción de muebles útiles para las escuelas primarias.

Vino después la rebelión orozquista promovida por los sectores locales afectados, máxime que Don Abraham estableció también garantías a favor de los trabajadores víctimas en accidentes de trabajo.

Otros episodios se sucedieron en la vida de Chihuahua. Don Abraham, ante la rebelión creciente, hubo de ocultarse para sobrevivir, en consecuencia, la Diputación Local, tomando en cuenta la ausencia, lo substituyó. Esto fue el 6 de marzo de 1912.

Después de un lapso de tres meses en que permaneció oculto, logró fugarse burlando la vigilancia enemiga, a Camargo y se incorporó a las fuerzas de Gobierno. Reanudó realmente sus funciones el 7 de julio de 1912.

Desempeñó el Poder Ejecutivo hasta el 22 de febrero de 1913, fecha en que fue aprehendido en el Palacio de Gobierno por órdenes de Victoriano Huerta, al consumarse el Cuartelazo de la Ciudadela.

Fue aprisionado en el Palacio Federal, donde lo obligaron al renunciar.

El 7 de marzo de 1913, a temprana hora, los esbirros huertistas, con órdenes verbales implacables de Huerta para victimarlo, lo asesinaron cobardemente en Bachimba, donde lo arrojaron atado de los brazos sobre las piedras del terraplén de la vía, para acribillarlo enseguida. Supuestamente lo llevaban en aquel tren a la Cd. de México.

La infamia huertista creyendo liquidar a sangre y fuego a sus enemigos, abrió a Don Francisco I. Madero, a Don Abraham González y a muchos otros revolucionarios ilustres, el camino de la gloria y la inmortalidad.

Chihuahua, Chih., a 7 de Octubre de 1975

Prof. Pedro Gómez Ornelas

Alexander Von Humboldt

Por: Alberto Rivera

Archivo Histórico ICHICULT

 Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander Von Humboldt, conocido en español como Alejandro de Humboldt, fue un geógrafo, naturalista y explorador prusiano, hermano menor del lingüista y ministro Wilhelm Von Humboldt.

 Es considerado el “Padre de la Geografía Moderna Universal”. Fue un naturalista de una polivalencia extraordinaria, que no volvió a repetirse tras su desaparición. Los viajes de exploración le llevaron de Europa a América del Sur, parte del actual territorio de México, EE.UU., Canarias y a Asia Central. Se especializó en diversas áreas de la ciencia como la etnografía, antropología, física, zoología, ornitología, climatología, oceanografía, astronomía, geografía, geología, mineralogía, botánica, vulcanología y el humanismo.

 Alexander Von Humbolt fue un viajero de espíritu científico incansable, recorrió Europa, una parte de África y América, concentrando sus investigaciones en América del Sur, continente en el que constató, entre otras realidades geográficas, la existencia de la corriente marina que terminaría por llevar su nombre. Este gran viajero será recordado como el padre de la geografía moderna.

 Charles Darwin lo proclamó “el viajero científico más grande que vivió nunca.” Lo respetan extensamente como uno de los fundadores de la geografía moderna. Los recorridos, experimentos y el conocimiento de Alexander Von Humboldt transformaron la ciencia occidental en el siglo diecinueve.

 Alexander Von Humboldt nació en Berlín, el 14 de septiembre de 1769. Su padre, que era oficial del ejército, murió cuando él tenía nueve. Los profesores particulares le proporcionaron una rigurosa educación en idiomas y matemáticas.

 Una vez mayor comenzó a estudiar en la academia de Freiburg, especializándose en minería, Von Humboldt, inquieto por naturaleza, satisfizo al ilustrador científico, que acompaño en su segundo viaje al capitán James Cook; fueron de excursión alrededor de Europa. En 1792, a la edad de 22 años, Von Humboldt comenzó un trabajo como inspector de minas en Franconia, Prusia.

 Cuando tenía 27 años, su madre María Isabel de Colomb murió, dejándole una renta substancial que le permitió dedicarse plenamente a sus intereses. El año siguiente dejó el servicio al gobierno y comenzó a planear recorridos con Aime Bonpland, botánico. Éstos fueron a Madrid y obtuvieron el permiso especial y pasaportes, expedidos por el propio rey Carlos II, para explorar América del Sur. El 5 de junio de 1799, en el puerto de La Coruña, experimentaban la inmensa alegría de ver desplegarse las velas de la corbeta “Pizarro”, rumbo a América.

Una vez llegaron a América del Sur, Von Humboldt y Bonpland estudiaron la flora, la fauna y la topografía del continente, así como todo aquello que les despertó interés. En 1800 Von Humboldt recorrió 1700 millas del río Orinoco. Esto fue seguido de un viaje por los Andes y la ascensión del Chimborazo (en Ecuador), que entonces se creía que era la montaña más alta del mundo, aunque no lo consiguieron, llegaron muy arriba, hasta los 18000 pies. Posteriormente, en la costa oeste de América del sur, Von Humboldt midió y descubrió la corriente peruana, que, aún y sus objeciones, pasará a la historia como la corriente de Humboldt.

 Se embarcaron en Guayaquil el 17 de febrero rumbo a México; después de 33 días de navegación llegaron al puerto de Acapulco. En México su estancia cubre más de un año, del 23 de marzo de 1803 al 7 de mayo de 1804, explorando el territorio mexicano. Las autoridades ofrecieron a Von Humboldt una posición en el gabinete mexicano, pero él la rechazó.

 El dúo fue persuadido para visitar Washington por un consejero americano. Permanecieron en la próspera ciudad durante tres semanas y Von Humboldt disfrutó de muchas reuniones con Thomas Jefferson, los dos terminaron por ser buenos amigos.

 Von Humboldt navegó a París en 1804 y, en ese ambiente ilustrado escribió treinta volúmenes alrededor de sus estudios de campo. Durante sus expediciones en las Américas y Europa, registró y divulgó la teoría de la declinación magnética, sus influjos y teorías afines.

 La fortuna de Von Humboldt se fue agotando debido a sus viajes y a tenerse que publicar sus trabajos. En 1827 volvió a Berlín donde obtuvo una renta constante trabajando como consejero de Prusia. Alexander fue invitado más adelante a Rusia por el zar. Después de explorar la nación y de describir hallazgos tales como el permafrost, recomendó que Rusia estableciera observatorios del tiempo a lo largo del país. Las estaciones fueron instaladas en 1835 y Von Humboldt podía utilizar los datos para desarrollar el principio de continentalidad, muy conocido y aprovechado por los meteorólogos de la actualidad. A partir de 1828, Alexander dio conferencias públicas en Berlín. Éstas eran tan populares que los pasillos de la asamblea tuvieron que ser agrandados debido a la demanda.

 A medida que Von Humbolt se hizo mayor su decisión se hizo más firme, quería escribir todo lo sabido sobre la tierra. Llamó a su trabajo Kosmos y el primer volumen fue publicado en 1845, cuando tenía 76 años. Kosmos fue bien recibido. El primer volumen, una descripción general del universo, fue vendido en dos meses y fue traducido, puntualmente, a muchos idiomas. Otros volúmenes se centraron en asuntos tales como el esfuerzo del ser humano por describir la tierra, la astronomía, y la interacción de la tierra con el hombre. Humboldt murió el 6 de mayo de 1859.

 El siguiente mapa que presentamos, se cree que fue trazado alrededor de 1846 por JG Bruff, del original de 1804 hecho por Alexander von Humboldt. Este mapa nos fue proporcionado, en formato digital, por un investigador de la ciudad de Jiménez, Chih., quien lo adquirió de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica:

   Plano General del reino de Nueva España BETN. Los paralelos de 16 y 380 N. de materiales en México al comienzo del año de 1804 / por Humboldt, Alexander von. 1804. Pluma, tinta, tinta roja y lápiz, sobre papel de calco. 96 x 66 cm. Escala 1:3, 250,000.

Mapa detallado de las provincias de la Nueva España, que se extienden desde Chiapas hasta Texas y Nuevo México, incluye: la costa, los accidentes costeros, los asentamientos, las masas de agua, las divisiones administrativas, las antiguas naciones indígenas y la representación de alivio.

Clasificación:

 G4410 1804. H8 Bóveda

2001-622416

Publicaciones de Alexander Von Humboldt

Terminados sus estudios en 1789, Humboldt viajó, en unión de Jorge Forster, a través del legendario río de Loreley; de ello saldrían, en 1791, las Observaciones Mineralógicas de algunos Basaltos del Rin.

En lo referente a América, la obra cardinal de Humboldt es la titulada Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente, en los años de 1799 a 1804. La edición primera consta de 3 volúmenes impresos en París, bajo el título de Relation Historique du Voyage aux Regions Equinoxiales du Nouveau Continent fair en 1799, 1800, 1801, 1802 et 1804 par Al. de Humboldt et A. Bonpland, redije par Alexandre de Humboldt. El primer tomo data de 1815, el segundo de 1819 y el tercero de 1825. La primera edición alemana consta de 6 volúmenes (1815-1832).

En castellano la primera edición tiene data de 1826, París, en 5 volúmenes. Esta obra se divide en seis secciones. La 3ª. sección contiene el Ensayo Político sobre Nueva España.

En total, se conocen 636 memorias o trabajos científicos de Humboldt.

El Ensayo Político sobre Nueva España lo tenemos en la Sala Chihuahua de Archivos y Colecciones Especiales del Instituto Chihuahuense de la Cultura con la clasificación: 320.972 E62. 

Esta edición es un extracto de los capítulos más resaltantes del Ensayo Político sobre la Nueva España, para lo cual Luis Alberto Sánchez utilizó la edición de Librería de Lecointe.

Testimonio…

Documentos para la historia

La transcripción de este documento nos permite ser testigos de como fueron los últimos días de la vida de Francisco I. Madero; días contados a  través de los ojos del Ministro de la República de Cuba.

Declaración al “New York Herald” hecha por el Ministro de la República de Cuba en México, Sr. D. Manuel Márquez Sterling. [1]

“Hacía precisamente veintinueve días de haber presentado mis credenciales al Presidente Madero, cuando estalló la revuelta en la ciudad de México. No referiré las trágicas escenas que acaecieron durante la lucha en la ciudad, desde el nueve de febrero  hasta la ruina del gobierno, por ser ya bien conocidas por todo el mundo: referiré tan solo la caída del señor Madero, después de diez días de lucha aterradora, durante los cuales, automóviles de diversas legaciones cruzaron constantemente las calles de la ciudad.

Prisión del presidente y su gabinete

“En la mañana del 18 de febrero en conferencia que tuve con el Secretario de Relaciones Exteriores, Sr. D. Pedro Lascurian, me aseguró este señor que por la tarde recibiría un golpe decisivo la revuelta y que la ciudad volvería a manos del gobierno; y precisamente a las dos de la tarde recibí la noticia de que el general Bianquet había hecho prisioneros al Presidente y a su Gabinete. Poco después fuimos citados a la Embajada Americana por Mr. Henry lane Wilson e informados de este acontecimiento extraordinario.

“El general Blanquet verificó tal arresto por orden del general Huerta y,  a consecuencia de esto, cesó el tiroteo  en las calles. En la noche los ministros de Chile, Brasil y yo visitamos la Embajada Americana en busca de ulteriores novedades. Encontramos allí  al general Huerta y al general Félix Díaz, quienes por varios días, habían luchado en las calles de México; con ellos estaban otras personas como el actual Ministro de Justicia, Lic. Rodolfo Reyes. Reyes leyó entonces en voz alta y en nuestra presencia, un documento en el cual ambos generales convenían en la cesación de las hostilidades. Huerta y Díaz firmaron después este documento, abrazándose luego, mientras aplaudían a sus compañeros; los diplomáticos no aplaudieron, permaneciendo testigos mudos en una escena para nosotros inexplicable.

“El 19 en la mañana salí de la Legación Cubana y recorrí  diversas calles para darme cuenta del sentimiento popular, oí discutir la muerte de Gustavo Madero, cuya prisión conocía ya, diciéndose que había sido asesinado  en la ciudadela y que en la tarde, Huerta ejecutaría al presidente mismo. También se decía que el Vicepresidente Pino Suárez había logrado escapar.

“Mientras escuchaba todo esto, un distinguido caballero mexicano, cuyo nombre no diré, detúvome y me dijo: voz y los miembros del Cuerpo Diplomático son los únicos que pueden salvar a Madero.

Pide ayuda al señor Wilson

“Al volver a la Legación, esta idea se había apoderado  de mí ánimo y, con tal propósito envié  luego una nota al Embajador Americano, comunicándosela y proponiéndole que el Cuerpo Diplomático tomase el asunto a su cargo. En nombre de mi gobierno ofrecí  los servicios del crucero “Cuba” (que algunos días antes había pedido a mi gobierno y que se hallaba anclado en Veracruz) para salvarles del peligro, llevándolos fuera del país caso de conseguirse su libertad. Fui enseguida a la Legación Japonesa a ver a los padres del Presidente, quienes habían oído decir la muerte de su hijo Gustavo, y a lo que no daban crédito. Me suplicaron por lo tanto, acudir a Mr. Wilson y rogarle nos ayudase cerca del general Huerta para salvar la vida de sus dos hijos. El Encargado de Negocios de la Legación Japonesa, me acompañó a la Embajada Americana, e hicimos presente al Embajador nuestro propósito.

“Encontramos allí al Ministro Español y él y yo convenimos en que la situación era más grave de lo que nos suponíamos, determinamos en consecuencia acudir nosotros mismos  al general Huerta y pedirle la vida de los prisioneros. Fuimos en mi automóvil, ondeando la bandera de Cuba, pero no pudimos ver a Huerta; nos recibió en su lugar el general Blanquet, quien nos trató con mucha cortesía, asegurándonos que se respetarían las vidas de los prisioneros y mientras eso pasaba  llegó el Ministro de Chile, quien nos dijo que Madero había consentido en renunciar como presidente de la República, y que habían sido puestos en libertad los Secretarios de Estado y otras personas que habían sido hechas prisioneros con Madero y Pino Suárez.

Madero firma Renuncia

“En La mañana del 19, sin embargo, un representante de Huerta urgía a Madero  que hiciese su renuncia, Madero contestó a este enviado que estaba ya resuelto a renunciar, si el que había ocupado su lugar, gobernaba conforme a la Constitución. Mientras se dilucidaba esto, el señor Lascurain fue a ver a Madero, como mediador, a quien expresó Madero las condiciones  bajo las cual renunciaría; Lascurain en nombre de Huerta, aceptó. Estas condiciones fueron de que la renuncia fuese entregada al ministro de Chile, quien la retendría en su poder, hasta que Madero y Pino Suárez estuviesen en salvo a bordo del “Cuba” en Veracruz. Madero estipuló también que en el viaje a Veracruz, les acompañásemos el Encargado de Negocios del Japón y yo; insistiendo principalmente Madero en que, antes de entregar la renuncia al Congreso, firmase una carta Huerta comprometiéndose a cumplirlas. “Esa misma tarde firmó su renuncia Madero; más como estuviese presente Lascurain, cedió  a indicación suya de que el asunto se ventilase entre mexicanos, entregándole a él (Lascurain) la renuncia en lugar de hacerlo al Ministro de Chile. Se estipuló entonces que a las diez de la noche Madero y Pino Suárez saldrían para Veracruz en un tren especial, en unión de sus familias, acompañados por mí y por un oficial de la Legación Japonesa y escoltados por una poderosa guardia.

“Habiéndose comunicado este convenio  en la Oficina del general Blanquet, subí al Departamento del general Huerta para verlo, pero se me informó que estaba dormido. Volví luego a la Oficina del general Blanquet, donde me espera  los ministros de Chile y de España. Pedimos luego permiso para ver a Madero, permiso que se nos concedió inmediatamente, yendo a las cuatro primeras piezas en que se hallaba confinado el finado.

El Presidente bajo fuerte custodia

“Madero me expresó calurosamente su gratitud, suplicándole lo acompañase a Veracruz, a lo que accedí gustoso.

Reserva sobre la muerte de su hermano

“Cuando estéis listos, nos dijo venid a Palacio para irnos a la estación. Si vinieseis a las ocho  que bueno sería, pero de todos modos yo os esperaré hasta las diez de la noche.

“Salí entonces inmediatamente fui a telegrafiar al comandante del “Cuba” que nos esperase listo a zarpar de Veracruz y que dispusiera la necesario  para recibir a bordo a los Jefes del Gobierno y a sus familias.

“A las ocho de la noche estuve puntual en Palacio haciéndole presentar al general Blanquet mi propósito.

Ordenó él a uno de sus ayudantes que me acompañase; las cuatro piezas ocupadas por Madero y Pino Suárez estaban contiguas: La puerta de una de las piezas daba al patio y a su entrada había muchos soldados y oficiales; también había centinelas  que, según supe, se remudaban a cada momento. El general Angeles, uno de los oficiales favoritos de Madero, estaba también prisionero en estas piezas. Ernesto Madero se encontraba allí de visita a ver a su sobrino.

“Al recibirnos afectuosamente Madero, me preguntó  si sabía algo de su hermano Gustavo; como se ve ignoraba que se hubiese muerto. Yo evadi la pregunta de la manera mejor que pude.

“Derepente (sic.) preguntó Madero sobre la carta que debía de dar Huerta; ninguno de nosotros la tenía y entonces Ernesto Madero dijo que él iría a conseguirla de Huerta. Casi inmediatamente volvió sin ella, pero con la noticia de que Lascurain había ido a presentar al Congreso la renuncia de Madero.

 Pierde la esperanza Madero

“Al saber esto Madero se puso exitadísimo, y desde estos momentos perdió toda esperanza de salvación.

He caído en una trampa por segunda vez, dijo indicándole a su tío  fuese a decir a Lascurain que viniese inmediatamente. Entonces Ernesto Madero le confesó la verdad diciéndole que la renuncia había sido presentada ya y aceptada por el Congreso.

“Esta es una felonía de Lascurain -dijo Madero- el compromiso fue de que la renuncia la presentase hasta que yo estuviese a bordo del “Cuba”.

“En esos momentos supimos, por conducto de un oficial que acababa de ser designado Huerta, Presidente Provisional por el Congreso.

“Esta ha sido la  segunda trampa en que he caído –Me dijo al fin  Madero,- estoy ya persuadido de que no saldré con vida de México. Me conducirán a la prisión esta misma noche y, en el camino me fusilarán o me asesinarán aquí mismo en cuanto nos quedemos solos.

Valiente ante la muerte

“Ernesto Madero  me rogó que los acompañase, diciéndome que si lograban sobrevivir esa noche, probablemente sería capaz el Cuerpo Diplomático de salvarlos. Me decidí a acompañarlos pues como hubiera yo podido tener ánimo para tomar mi sombrero y dejarlos, estando yo persuadido, de que estos hombres serían muertos tan pronto como yo estuviese en la calle. Ernesto nos dejó, al fin, quedándonos los tres, Madero, Pino Suárez y yo en estas tétricas piezas.

“A la una de la mañana me invitó a descansar, indicándome que tenía mucho sueño y, sin la menor agitación, este hombre que acababa de ser depuesto de la Presidencia comenzó ha hacer dos lechos con sillas, uno para él y otro para mí.

“Acababa de terminar su labor un oficial de parte del general Huerta, el cual le había ordenado nos dijese que el tren dispuesto para conducir a los prisioneros fuera del país estuvo listo oportunamente, pero por circunstancias que después explicaría, había sido imposible despacharlo. El mismo oficial me invitó a retirarme y esperar. Y como anteriormente se hubiese dicho algo relativo a que el tren pudiese salir a las cinco de la mañana, pregunté al oficial  si ese fuese el programa; pero éste contestó que no sabía nada. Tan pronto como vi a Madero  dormido, fui a acompañar a Pino Suárez, no sin dejar de echar una hojeada a Madero quien dormía como un niño. En estos momentos entraron guardias y apagaron  las luces.

“Por las rendijas superiores de las ventanas penetraban algunos rayos de luz, pero no nos molestaban. Estábamos tan estrechamente custodiados, que cualquier frase que nos cruzábamos Pino Suárez y yo, solo podíamos hacerlo en voz muy baja.

“A las nueve de la mañana  se nos sirvió el desayuno. Pino Suárez no quiso tomar el café, temiendo estuviese envenenado, pero Madero y yo lo tomamos. Entonces Madero dio al muchacho que nos servía un peso  y le dijo que nos trajese los periódicos de la mañana; nosotros no lo permitimos por temor de que supiese la muerte de Gustavo Madero, se resignó echándose luego sobre su cama de sillas, donde durmió aún veinte minutos.

“Cuando despertó dijo que estaba preparado a todo lo que sobreviniese, pero me indicó  acudir a los diplomáticos para salvarle, lo que prometí hacer gustoso. Preguntome también si su esposa había hecho también alguna súplica personalmente  a Huerta.

Como a las 10 de la mañana llegó la esposa de Pino Suárez  acompañada  de un caballero, despidiéndome yo de ellos entonces.

El costo de eso día (20 de febrero) y los dos siguientes trabajamos por salvar a Madero. Pregunte a Huerta por que no había dado su acuerdo a este respecto a lo que me contestó  que no se atrevía a mandar a Madero a Veracruz hasta que no tuviese confianza en las autoridades militares de ese lugar. Le indique a mí vez lo enviase a Tampico a donde haría llegar el “Cuba”, más se mostró irresoluto. Casi todos los Ministros Extranjeros vieron personalmente a Huerta e intercedieron por la vida de Madero.

“El 22 en la mañana los Ministros creían fuera de peligro  las vidas de Madero y Pino Suárez, aunque habíamos oído el rumor de que se proyectaba internar a Madero en un manicomio. Por la noche todos los Ministros acudimos a la Embajada Americana para festejar el nacimiento de Washington; Huerta y todos  los Ministros de su gabinete acudieron y todos parecían muy tranquilos.

Muerte del Presidente

“La mañana siguiente, domingo, fui llamado con mucha urgencia por teléfono; era la Sra. De Madero excitadísima por un informe que tuvo de que su esposo estaba herido. Le contesté que esto no debía  de ser verdad, pero poco después  por los periódicos de la mañana supe del acontecimiento de  la muerte de Madero y Pino Suárez a las once y cuarto de  la noche anterior, al ser llevados a la Penitenciaría.

El embajador Wilson procuró  obtener  permiso a fin de que la Sra. De Madero viese el cuerpo de su esposo. Creímos entonces que se hallaba en peligro el resto de la familia y precipitadamente me propuse sacarlos del país. Personalmente escondí a Don Francisco I. Madero, padre del presidente asesinado, y su hermano Ernesto, y a escondidas los remití a Veracruz y los embarqué al “Cuba” abandonando Veracruz el 25 de febrero.

El Sr. Sterling ha pertenecido al Cuerpo Diplomático de la República de Cuba varios años y ha ocupado el puesto de Ministro en la Argentina, Perú y Brasil. Durante la Administración del Presidente Palma, fue abogado del Departamento de Estado. Ha presentado su renuncia como Ministro de México que por esas fechas aún no se aceptaba, aunque estaba el resuelto a separarse de ese puesto.

[1] La honorabilidad personal y el prestigio  político y diplomático del señor Márquez Sterling dan a sus declaraciones un sello de veracidad en virtud del cual deben tenerse como datos efectivos para la investigación histórica de los sucesos de febrero de 1913 N. de la D.

Fuente:

Rollo 37, Colección Periódico Oficial Chihuahua del  4 de mayo  de 1913-enero 1915/ domingo 15 de febrero de 1914, Año I, Num. 10, página 4-7.

Fotos: http://escritoconsangre1.blogspot.com/2007/11/francisco-cardenas-y-decena-tragica-el.html